Hannah del Águila: Talento guatemalteco que alcanza el espacio

Desde 2023, Hannah del Águila forma parte de la familia de becados Funjose, y hoy, con gran orgullo, celebramos uno de sus más recientes logros: su participación en el ambicioso y transformador proyecto Quetzal-2: un satélite que coloca a Guatemala nuevamente en el radar de la tecnología y la ciencia.

Hannah es estudiante de Ingeniería Mecánica en la Universidad del Valle de Guatemala (UVG) y actualmente cursa su cuarto año de licenciatura. Su talento, dedicación y capacidad para resolver retos complejos le han abierto las puertas a formar parte de uno de los desarrollos científicos más importantes de la región. Su participación en Quetzal-2 no solo evidencia su excelencia académica, sino también el impacto real de las oportunidades que brinda Funjose a jóvenes comprometidos con el desarrollo del país.

Quetzal-2 es el sucesor del primer satélite guatemalteco, Quetzal-1, lanzado en 2020. Más que un proyecto tecnológico, es una apuesta por la formación de una nueva generación científica, liderada por jóvenes que están diseñando tecnología con estándares similares a los de Estados Unidos, Europa y Asia.

Este nuevo satélite tiene el objetivo de realizar investigaciones en el espacio, fortalecer las capacidades de manufactura satelital en el país y promover la formación de talento local en ciencia, tecnología e ingeniería. La construcción de Quetzal-2 involucra a más de 300 personas, de las cuales el 80% son estudiantes universitarios. Es, en muchos sentidos, un proyecto colectivo que refleja el espíritu de colaboración, innovación y esperanza.

El impacto de una beca

La historia de Hannah nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos. Cuando Funjose apostó por ella en 2023, apostamos también por el futuro. Hannah ha sabido aprovechar cada oportunidad para crecer, no solo como ingeniera, sino como referente para otras jóvenes guatemaltecas que sueñan con cambiar el mundo desde la ciencia.

Verla avanzar en su carrera, representar a Guatemala en un proyecto aeroespacial y formar parte de un equipo que trasciende fronteras, es la prueba de que invertir en educación transforma vidas y que la inteligencia de los jóvenes guatemaltecos, debe desarrollarse con herramientas y educación de calidad.

Inspirando a las nuevas generaciones

Hannah no está sola. Su historia se suma a la de muchos otros jóvenes becados por Funjose que, con esfuerzo y disciplina, se están abriendo camino en áreas como la ingeniería, tecnología, medicina y las ciencias sociales. Hoy celebramos a Hannah, pero también celebramos el poder de una comunidad que cree, que acompaña y que apuesta por el potencial de la juventud guatemalteca.

Gracias, Hannah, por inspirarnos, por representar con excelencia a los becados de Funjose y por recordarnos que el futuro de Guatemala se está construyendo… incluso más allá de la atmósfera.

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